Home

por Juan Pablo Salomón.

Dato 1 – Sin éxito de público y olvidada por casi un siglo, en 1727 se estrenaba La Pasión Según San Mateo, oratoria compuesta para voces solistas, coro y orquesta dobles, con más de 2 horas de duración. Esta obra constituiría la más grande, compleja y universal de Johann Sebastian Bach, quien hace honor a sus principios religiosos y representa el sufrimiento y muerte de Cristo según el evangelio de San Mateo.

Alcanzará su reconocimiento pleno, recién, en 1829.

Dato 2 – MODATÓN es un laxante que normaliza las evacuaciones y regula su periodicidad. Salió al mercado a principios del siglo XX.

Estaban completos los arreglos musicales pero todavía faltaba la letra y no estaban seguro de donde iban a extraerla. Lo que sí estaba definido era que debía ser una composición original en su totalidad proyectando un espectáculo que necesitaba ser distinto al que vayan a presentar los otros grupos de todos los puntos del país; participar de un encuentro nacional de coros universitarios requería de cierta agudeza en la inventiva porque, para los años 60, las universidades nacionales eran caldo de cultivo de brillantes y fructíferas agrupaciones musicales en todos los sentidos que abarcan las artes afines.

La buena impresión que el Coro Estable de la Facultad de Ingeniería de la UBA dejó en la ciudad de La Plata con Il figlio del pirata no había generado otra cosa que la necesidad de redoblar la apuesta y llegar a Tucumán con un espectáculo de humor, como era habitual, para el cierre del encuentro que allí se realizaría el 24 y 25 de septiembre de 1965. Por tal motivo, los integrantes de ese coro no tardaron demasiado en comenzar a esbozar una nueva composición, la cual ya estaba avanzada en la cabeza de uno de ellos: Gerardo Masana tenía en sus manos una versión inspirada en La Pasión según San Mateo de su admirado Bach pero no tenía contenido para completar la cantata que, junto al grupo, decidieron componer y tampoco tenía en claro por donde encaminarlo, pues, los arreglos eran tan solemnes que exigían un parlamento tan hilarante como efectivo.

Después de uno de los ensayos, Masana compartió con sus compañeros lo que venía trabajando poniendo en cuestión la parte que faltaba. La conversación deambuló por varias ideas hasta que uno de ellos sacó de su bolso un prospecto para médicos que redactaba, en ocho páginas, la composición química, propiedades, indicaciones, efectos y la posología de un producto farmacéutico… en realidad, de un remedio… Bué: un laxante.

MODATÓN de laboratorios Bagó.

modaton-grageas-25

Cuestiones legales obligarán al grupo a rebautizar la obra como Cantata Laxatón, pero ello no hizo mella en la potencia de la producción ya que, el parlamento, continuaba siendo preciso en la descripción de los beneficios que un laxante provee a quien lo ingiere, hasta dar consejos sobre los momentos en los que su gesta es necesaria y, por supuesto, bajo qué condiciones está contraindicada, trabajado de manera rigurosa con las partes que componen una oratoria de cámara.

El coro exclama: “¡Oh! ¡Qué felices días, sin cargas ni presión, después de una buena evacuación”; en el aria de tenor se resalta “Contiene un estimulante peristáltico sintético, del tipo de la emodina, que actúa al nivel de los plexos nerviosos intraparietales del intestino grueso”; el aria de barítono sentencia, con el nombre original, “Es eficaz, es eficaz, es eficaz, es eficaz Modatón por cierto es eficaz para el estreñimiento de las embarazadas es eficaz. Modatón por cierto es eficaz”; luego, la soprano, en su aria, resalta que “actúa suavemente durante la noche” y que “provoca una evacuación normal sin dolor ni irritación”. Para la versión definitiva, en los intermedios resuenan flauta, oboes, cuerdas, órgano y continuo, con esporádicas intervenciones de un grupo de yerbomatófonos y bass-pipe a vara.

Pienso en la escatología fluctuante del contenido de la cantata y pregunto por la efectividad, no del producto medicinal, sino de la obra musical en sí para ser tomada como una pieza artística inmediata.  Afirmaciones del tipo “Laxatón soluciona el estreñimiento crónico” y un tenor en su aria recitando “Una gragea de Laxatón tomada con la cena da lugar al tercer día a la evacuación de heces suaves” me retrotrae a la postura filosófica que inspirase a Mijail Bajtin para evaluar las obras de Rebailes en La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento. El contexto de François Rabelais (Alianza. 1987). La división maniquea que la inquisición había trazado, entre otras cosas, sobre lo divino y lo mundano ha sido el parámetro para medir las acciones humanas ante la visión de un Dios subjetivo y rabioso. Esta suerte de unidad de medida social que presionó occidente por casi 6 siglos (debatible de acuerdo a los órdenes de cada zona de Europa) estipulaba una manera tajante de diferenciar lo superior, en el cielo como divino y puro, en contraposición a lo inferior, en la tierra como desperdicio e impuro.

Esta división prevé un estudio gráfico de las virtudes y defectos naturales del cuerpo, determinando todo lo que se encuentra sobre el nivel de la cintura como digno de las categorías divinas, tales como la razón y los sentidos apreciativos del arte y la ciencia; no contaban con la misma suerte lo ubicado bajo la misma línea: el contacto con el suelo, las secreciones urinales e intestinales y la zona genital eran ejemplos (siempre desde la iglesia católica, según Bajtin) de nuestra impureza y nos diferenciaba de Dios.

Algo marca un límite interesante: el nacimiento. El hecho más sublime de la existencia humana vena a poner en duda el carácter despreciable de la zona baja del cuerpo, pues todos venimos de allí y no existía otra forma (y hasta el día de hoy) de resolverlo. Nacer trae consigo al pecado y la manera de subsanarlo se resolvió con el bautismo.

Los desperdicios fecales es tema para el análisis cultural que realiza Mijail Bajtin mucho tiempo después de la publicación de Gargantua y Pantangruel,  pues conforma el ADN del humor grotesco “caracterizado por la exageración, el hiperbolismo, la profusión y el exceso ridiculizando ciertos fenómenos sociales, exagerando sus vicios en grado extremo”: fórmula aplicada por Masana para tomar el fenómeno de Bach, conocido por la comunidad a la que iba dirigido, y “embadurnarla” en Modatón (Laxatón).

(c) British Library; Supplied by The Public Catalogue Foundation

(c) British Library; Supplied by The Public Catalogue Foundation

La Pasión según San Mateo, el prospecto de MODATÓN y una orquesta conformada por instrumentos informales como tubófono cromático, yerbomatófono d’amore, gom-horn y el bass-pipe a vara, entre otros, hicieron de Cantata Modatón opus No debe ser utilizada en caso de náuseas, una aclamación que excedió la comunidad académica y catapultó a los escenarios internacionales un nuevo orden para montar un espectáculo de humor tan complejo que hasta el sol de hoy no ha sido fácil reproducir sin estar ligado a la agrupación que lo gestó.

Al firmar como autoría de Johann Sebastiana Masana, Gerardo incurre en un hábito que se volverá identidad en su producción y será extendida a todo lo que surge de sus huestes: hacer guiños a personas, creaciones o conceptos conocidos y darle un giro humorístico para generar mejor efecto. Por lo consiguiente, no solo generan identificación en aquellos que conocen y consumen los bienes culturales de donde se inspiran sino que, además, provocan un efecto en “necesidad de saber” sobre aquellos que desconocen sobre lo que se basa y solo aprecian la mitad del todo; esa mitad que contiene el chiste constituido y listo para sacar una sonrisa, pero que entendida con la hondura musical, la broma histórica o la desubicación estética la apreciación pasa a un plano superior.

Faltarían 6 años para que esta obra, ya rebautizada como Cantata Laxatón, quedase grabada para siempre en un LP por los estudios ION con la participación de la soprano Noemí Souza y el tenor Sergio Tulián, pero no pasó mucho para que Carlos Nuñez Cortés, Marcos Mundstock, Daniel Ravinovich, Jorge Marona y su reclutador y mentor, Gerardo Masana, sean reconocidos por el público y la crítica por la manera en la que lograban obras artísticamente complejas y acabadas con ribetes dramáticos que lo impregnaban de frescura, genialidad y humor dando punta pie inicial a una extensa carrera que navegará por la música de cámara, los géneros populares, la política, la sexualidad, la religión, la historia y la vida cotidiana como un estudio detallado y vivaz. Tiempo después se incorporarían Carlos Lopez Puccio y Ernesto Acher y la historia se tornará cada vez más irreverente, innovadora, iberoamericana y mundial. Pero es otra cosa.

El pasado 25 de septiembre se cumplieron 50 años de la primera presentación en público de uno de los grupos más reconocidos y aclamados de habla hispana. En aquel momento, la revista Confirmado decía:

-Cuando la semana última finalizó en Tucumán la Convención Coral Universitaria, una competencia insólita se desató entre los coros de estudiantes de todo el país. El triunfo, conseguido por aclamación, perteneció al coro de la Facultad de Ingeniería de Buenos Aires: su Cantata MODATÓN opus No debe ser utilizada en caso de nauseas, para orquesta de instrumentos informales, cuatro solistas y coro mixto terminó, acaso definitivamente, con la solemnidad del Jockey Club Provincial.-

Parece irónico que un laxante esté presente en los anales de la agrupación.

Pero se trata de Les Luthiers. Lo demás, no importa. • Revista Cabeza

Anuncios

Un pensamiento en “Anales

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s