Home

Por Néstor Mendoza

“El orden es insular,

el desorden, oceánico.”

Michel Serres

Se tiene la fantasía de que aquello que decimos o hacemos tenga alguna repercusión. Ahora mismo sentado frente a MI PC me pregunto si escribir tiene algún sentido, si echar a rodar una serie de caracteres con algún grado de coherencia va a producir algún gesto, aunque más no sea de asco. Desde que se inventó la rueda hace más de cinco mil años nos hemos puesto pretensiosos, la idea es domar todo lo que se ve: naturaleza, en su variante animal, mineral o vegetal; corazones, pensamientos y sin embargo…

Conozco el miedo y la cobardía depositados en los ojos muertos de tipos muertos, a quienes les han dicho que viven. Andan, vociferan, violan leyes de tránsito y sueñan con la lotería, pero están llenos de miedo. En el fondo saben que todo esto podría estallar ahora mismo, y las cuotas del televisor y todas  esas preocupaciones podrían ocupar el lugar que debieron siempre. Pero estimo que no son culpables: una máquina vacía y dura ordena las cosas, pero ese gesto mentiroso se va derrumbando, se va a derrumbar seguro.

Desconfío de mi cabeza pero no debo confesarlo. El orden pide muecas de normalidad, pero en el fondo sé que hay en ella un ping pong inconfesable, es como decir “no tengo ganas, pero bueno”. Desconfío al alba como un poseído pero hago como que no, no quiero que me internen ahogándome con pastillas ansiolíticas y toda esa porquería. Entonces vivo ahora porque mañana no sé. Y escribo porque no queda otra. No quiero ser una avenida ni el nombre de una plaza. Que alguien sienta asco, eso quiero.

Alguien Juega ping pong En mi cabeza Para que Los chinos Del súper Vendan cáncer En zapallitos. Las pelotitas van O vienen, da igual. Punguearon, sabes, La risa La luz fina De la infancia Donde coger La palabra Coger Nos daba risa, pero después, Fuimos creciendo, O eso nos dijeron, como manchas De humedad En el sótano. Algunos Vieron comer pájaros  enjaulados En la mentira Del matrimonio Otros, Yo  por caso, Nos negamos a terminar Nada Por Amor A la nada O por simple Cobardía. Canta tu día Canta tu día Que vas Muy solo Besando Labios Y mentiras Con la billetera Vacía, Y el corazón Lleno De enanos chamuscados.

Me duele la cabeza y necesito aspirinas. La adolescente me despide diciendo que va a aportar a mi NO NOTA: voy a morir sola, me dice. Y yo no puedo mentir. Mientras tanto pido que este viaje sea menos doloroso y los pájaros inefables me ayuden a estar con todo lo humano y absurdo de este andar diciendo y diciendo, aunque me duela la cabeza. • Revista CABEZA

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s